RE-SIGNIFICAR EL CUERPO: Cruces entre la Danza Movimiento Terapia y el Teatro Corporal de Étienne Decroux

 

No es posible conocer sino lo que se hace.

Maturana

 Si los hombres se parecen por sus conchas, habría que abrirlas.

Decroux

 

decru 1La pregunta sobre el cuerpo está constantemente  reuniendo  saberes y conciencias inquietas que no conformes con el lugar que occidente le ha otorgado, inquieren sobre su real dimensión y su vínculo con los aspectos inmateriales de nuestra  naturaleza,  de allí nace la interrogante sobre cómo volver a sentir que somos y tenemos un cuerpo vivo, que además aunque suene extraño, es un cuerpo pensante que crea y conoce.

Este artículo tiene su origen en mi  investigación en torno a la corporalidad, tanto en contextos terapéutico-creativos, como en el ámbito de las artes escénicas y surge como una búsqueda personal detonada  por las inquietudes  de las diversas poblaciones que como danza/movimiento terapeuta he guiado,  así como por mis propios procesos artísticos.

Hace  unas décadas atrás la ciencia ha empezado a aceptar lo que otros campos del saber manifestaban desde antaño, que no existe división entre el cuerpo y la mente. Desde lingüistas como Lakoff y Jhonson, quienes sostienen que lo que llamamos mente no es una substancia independiente de nuestra experiencia corporal,  más aun mente y cuerpo son aspectos de un proceso orgánico (Johnson,  2001),  hasta   la neurociencia con aportes como los de Damasio o las enormes contribuciones a la psicología del desarrollo  de Stern quien manifestara que “el sentido del Self no es un constructo cognitivo, es una integración experiencial”, es decir, no nos construimos a partir del saber racional, sino a partir de cómo integramos nuestras vivencias subjetivas e intersubjetivas (Stern, 1985, p. 95); han ido configurando un  conjunto de  re-descubrimientos que  ha echado por tierra la visión descorporeizada de la mente y el lenguaje que acuñara Descartes, y con ello el dualismo, según el cual la mente es superior y el cuerpo un títere;  queda obsoleto.

Así la teoría de la mente encarnada o corporeizada (Embodiment) que varias disciplinas sostienen, desde la psicología cognitiva, hasta la neurociencia, es uno de los basamentos que nos llevan a reafirmar que mente y  cuerpo funcionan como un todo.

El arte en sus diversas disciplinas concibe, a su vez al ser humano como hacedor de procesos creativos  en los que es indisociable la experiencia concreta, física y sensomotora, de la creación inmaterial que suscita, de esta forma componentes esenciales del arte como el símbolo y la metáfora, tienden a evocar y transmutar la experiencia emocional y perceptual en una “otra cosa” o producto estético que se convierte en un mecanismo para sacar a la luz la vivencia, en palabras de Étienne Decroux “para que el arte sea, se necesita que la idea de la cosa sea dada por otra cosa” (Decroux, 2000, p. 91)

decru 2

Es así como a mediados del siglo XX surgen las psicoterapias creativas que, entre otras  cosas, serán un puente entre el psicoanálisis y la capacidad transformadora y sanadora del arte. Para estas modalidades psicoterapéuticas la creación, como proceso, trae consigo la emergencia de símbolos y metáforas que cotidianamente  están en nosotros, pero que por diversos motivos no interpretamos ni hacemos conscientes. De esta forma el arte a través de diversos significantes nos muestra significados, evoca emociones y percepciones que nos conducen a reintegrarnos y re-conocernos para provocar el cambio y así enfrentar de mejor manera los devenires vitales.

La Danza Movimiento Terapia (DMT) es una de estas psicoterapias, se basa en el principio según el cual cuerpo y mente son partes inseparables de un todo, así la DMT considera que el movimiento corporal va a reflejar emociones y pensamientos internos, de esta manera el cuerpo y su movimiento son medios, que en este contexto psicoterapéutico, permiten generar procesos de cambio psicológico los cuales conllevan un mayor equilibrio y por ende una mejor salud.

 Cruces y articulaciones: El ser, estar y hacer de Decroux  

Dentro de todo este panorama de re-descubrimiento del cuerpo y su vínculo indisoluble con la experiencia, el pensamiento, el lenguaje y la creación; tomé las bases de la Mima Corporal, ese arte “otro” cimentado por Étienne Decroux, uno de los grandes maestros del teatro contemporáneo occidental,  y empecé a vincularlo, al inicio intuitivamente, con mis prácticas como Danza/Movimiento terapeuta; basándome, en primera instancia, en que el creador francés  centró el arte del actor justamente en su cuerpo, como  aquel factor esencial que permite materializar pensamientos y sentimientos en escena, de tal manera que, de acuerdo a Decroux, el cuerpo termina lo que el pensamiento y el lenguaje no pueden (Decroux, 2000, p. 145).

Es así que, dentro de esta concepción del arte teatral, el oficio del actor está ligado estrechamente a la creación de acciones corporales , la necesidad mueve al creador en escena a reaccionar mediante una suma de acciones en tiempo presente y así evocar sensaciones, emociones o pensamientos, construyendo  metáforas y símbolos corpóreos.

Basado en su experiencia como obrero y en su enorme capacidad de observación,  Decroux entiende que la necesidad motiva a la acción, en ese sentido busca el rescate de movimientos instintivos y naturales. Considero que allí hay un punto de encuentro importante entre el análisis creativo de Decroux y lo que busca la Danza Movimiento Terapia, esa danza espontánea e instintiva, esas reacciones naturales, el hacer más allá de las formas y lo estético que revela quienes somos. Así  el padre del Mimo Corporal nos habla de la armonía como satisfacción de una necesidad, armonía que la rutina, el trabajo o el estrés, entre otros factores, nos quitan y que el arte, tanto en su vertiente estético-escénica como en su rol sanador a partir de las terapias creativas; nos devuelve. El crear como un acto humano esencial provoca el encuentro con nosotros mismos,  el re-conocimiento de nuestra identidad y también de aquello que deseamos transformar.

decru 3La Mima Corpórea, tal como la define Decroux “es una serie de acciones presentes” (Decroux, 2000, p. 189), es el arte de la presencia que se desarrolla en lo concreto de la experiencia corporal a diferencia de la palabra que más bien se caracteriza por evocar aquello que no está, lo ausente, por medio de signos convencionales decodificables y arbitrarios. El Mimo Corporal Dramático en cambio es un arte que se genera a través de la sucesión de acciones corporales en el aquí y el ahora; estas ocurren, por tanto,  en un tiempo-espacio; y en este sentido conjuga, a través de su propuesta esencial como un arte de acción,  tres verbos.  En primer lugar ser, porque el cuerpo es presencia, existe y se manifiesta en movimientos naturales e involuntarios como por ejemplo la respiración. Este cuerpo humano está en aquí y ahora, se enmarca en un contexto con el que interactúa siempre aunque sea de forma indirecta, en este sentido conjuga el estar; finalmente re-acciona ante aquello que le ocurre, interviene el mundo y ese es el hacer.

Así mismo es posible en la Danza Movimiento Terapia identificar la relevancia de estos tres verbos, en la medida en que esta modalidad psicoterapeútica busca la toma de consciencia corporal, la escucha interior, la conexión con el espacio, el enraizamiento o grounding, e implica el abordaje terapéutico del movimiento, la danza espontánea y la acción corporal en el ámbito grupal e individual.

Finalmente, en este primer acercamiento, me gustaría referirme al concepto de inmovilidad móvil, acuñado por Étienne, este “equilibrio inestable”, esta quietud relativa que en la Danza Movimiento Terapia se hace tan necesaria para frenar la tendencia de seguir por inercia un movimiento no consciente, esa necesidad que las terapeutas en DM vemos cuando se hace perentorio interrumpir el pensamiento discursivo y focalizar la atención en el movimiento interior, por ejemplo de una respiración, dirigiendo la mirada entonces hacia el propio cuerpo, sus flujos, sus bloqueos y sus necesidades.

En suma, la propuesta artístico-creativa decrouniana centra sus bases en un cuerpo que está en un espacio-tiempo determinado con el cual se interrelaciona, traduciéndose esto en la exploración de las dimensiones, niveles espaciales y los ritmos dinámicos que surgen a partir del hacerse cargo del peso y las diversas tensiones y distensiones musculares de ese cuerpo vivo.

A partir de estos elementos, he propuesto un cruce entre la Danza Movimiento Terapia y el ser, estar y hacer bajo la concepción de la Mima Corporal, pues en ambos casos el cuerpo, sus dinámicas, acciones y movimientos son centrales, confluyendo también en el hecho de que sólo a partir del hacer, de la experiencia, del cómo, se puede llegar a un qué dentro de este concepto de creación. Por supuesto siempre teniendo en cuenta las especificidades de ambos campos y considerando que la creatividad es un proceso, que cuando no está orientado a un producto meramente escénico-estético, permite renovar y transformar al sujeto re-significando y re-valorando el contenido simbólico por sobre las formas.

Lo anterior devuelve al cuerpo su lugar como centro de la experiencia, el pensamiento, la creación y el lenguaje y por ende lo erige como el lugar idóneo para buscar un cambio a nivel psico-físico, una mayor salud y una transformación de los patrones que nos limitan y nos impiden asumir la tarea de vivir plenamente.

Este no busca ser un artículo acabado, la experiencia va nutriendo estos cruces y correspondencias, el tiempo y los aprendizajes nos dirán si son válidos los nexos y suficientemente buenas las interrelaciones entre estos campos.

Por lo pronto, si ha servido de ayuda a quienes desean conocer más sobre la Mima Corporal y la Danza Movimiento Terapia o preguntarse por las relaciones multidisciplinarias que hoy sustentan los distintos saberes y experiencias, no duden en comentarlo y difundirlo, el conocimiento es de todos y lo construimos colectivamente, sólo así se valida y se nutre.

 

Referencias

Decroux, E. (2000). Palabras sobre el mimo, México, D. F.: El Milagro.

Johnson, M. (2001). Metáforas de la vida cotidiana, Madrid: Cátedra.

Maturana, H. (1984). El árbol del conocimiento, Santiago de Chile: Ed. Universitaria.

Stern, D. (1985). El mundo interpersonal del infante. Una perspectiva desde el psicoanálisis y la psicología evolutiva. Buenos Aires: Paidós.

 

“Transformar-nos con el cuerpo y su acción: Ser, estar y hacer desde la visión de Étienne Decroux”

  TALLER VIVENCIAL DE MOVIMIENTO CONSCIENTE y APROXIMACIÓN AL DRAMATERAPIA

 “Transformar-nos con el cuerpo y su acción: Ser, estar y hacer desde la visión de Étienne Decroux”

  Inicio 2 de noviembre, PCdV

 

Imparte: Lissy Salinas Bustinza, Máster en Danza Movimiento Terapia, Universidad Autónoma de Barcelona, España. Posee experiencia como psicoterapeuta en danza y movimiento con adultos, discapacitados físicos e intelectuales y en un hospital psiquiátrico de día atendiendo a pacientes con esquizofrenia, depresión, trastornos de ansiedad, entre otros. Además de su experiencia de trabajo con adolescentes como profesora de Teatro y Lenguaje, graduada en la Universidad de Chile. Ha realizado varios cursos, talleres y workshop, en Chile y España, vinculados con el teatro físico, el mimo y la danza. Durante el 2014 se perfeccionó en la Escuela Internacional de Mimodrama Contemporáneo y Teatro Corporal Escenafísica, realizando un curso anual de Actuación Corporal. Siguiendo con la búsqueda de nuevos lenguajes creativos, este año ha participado en seminarios y talleres de Danza Butoh en Santiago y Valparaíso.

Descripción del taller:

 Se trata de un taller vivencial dirigido a todo aquel que desee, a través del movimiento creativo-espontáneo y la acción corporal, re-conocer el propio cuerpo, su respiración, postura, ritmos y patrones de movimiento, reencontrándose consigo mismo, para luego ir desde este reconocimiento de la propia corporalidad hacia lo nuevo experimentando con el espacio en sus dimensiones y niveles, las acciones básicas,  los pesos, ritmos dinámicos, entre otros, de la mano de los aportes del artista y creador francés Etienne Decroux.

Está enmarcado en el enfoque de las terapias artístico-creativas, específicamente conjugando los aportes del Dramaterapia y la Danza Movimiento Terapia, de esta manera se garantiza un espacio de contención y confidencialidad.

 No requiere experiencia previa, ni hay edad límite, está dirigido a quien desee re-conectarse con su cuerpo, explorar nuevos lenguajes, moverse conscientemente, y en este sentido mejorar su calidad de vida o afrontar de mejor manera y con nuevas herramientas los cambios y las transformaciones.

Metodología:

Tras un calentamiento dirigido, y a partir de la propia experiencia en movimiento y acción, se pondrá en común lo vivenciado durante la improvisación y el juego –que el accionar espontáneo del grupo vaya sugiriendo-, siempre vinculando lo vivido con los postulados de Etienne Decroux y las herramientas de las terapias creativas como el Dramaterapia y la Danza Movimiento Terapia. Esto proporcionará a los participantes una mayor escucha y conciencia sobre la manera en que su propio cuerpo acciona, se expresa y se interrelaciona, creativa y espontáneamente.

Lunes de 19.30 a 21 hrs.

Inicio 1 de noviembre, 8 sesiones.

Valor $ 40.000

Clases sueltas: $6.000 la sesión

Lugar: Parque Cultural de Valparaíso, calle Cárcel 471, C° Cárcel.

Cupos Limitados

 

Contacto e información:

terapiaendanzaymovimiento@gmail.com

9 – 86178883               

terapiaendanzaymovimiento.com

Dramaterapia

REINTEGRANDO LAS POLARIDADES: Seminario de introducción a la Danza Movimiento Terapia

Diapositiva1

 

REINTEGRANDO LAS POLARIDADES:

Seminario de introducción a la Danza Movimiento Terapia

10 de octubre – 16 a 19 hrs.

 

Cómo reintegrar cuerpo y mente, principio básico de la DMT, a partir del cual podemos ser capaces de auto-observarnos y generar consciencia de que somos y tenemos un cuerpo, que debemos conocer y ampliar nuestros patrones de movimiento, para accionar y enfrentar de otras maneras nuestras vidas, desbloqueando o desanudando aspectos que no nos permitan fluir y respirar, reconectando así el ser con el hacer y permitiéndonos generar cambios psicológicos a partir de transformaciones físicas y viceversa.

 

Imparte: Lissy Salinas Bustinza, Máster en Danza Movimiento Terapia, Universidad Autónoma de Barcelona, España.

 

Descripción del Seminario:

 A partir de la danza y el movimiento espontáneo, aprenderemos a escuchar y hacer consciente cómo nuestro propio cuerpo acciona, se expresa y se interrelaciona, creativa y naturalmente, a interpretar-nos desde y en este juego expresivo, a re-descubrirnos corporalmente.

El seminario se propone explorar imágenes, sensaciones y percepciones que surjan inconscientemente desde el movimiento, para luego comprenderlas y hacerlas conscientes en otros lenguajes plásticos y verbales. Siempre desde el enfoque de la Danza Movimiento Terapia, que garantiza un espacio de contención y confidencialidad.

Está dirigido a todo aquel que desee re-conectarse con su cuerpo, explorar nuevos lenguajes, moverse conscientemente, y en este sentido mejorar su calidad de vida o afrontar de mejor manera y con nuevas herramientas los cambios y las transformaciones.

No requiere experiencia previa, ni hay edad límite.

 

Sábado 10 de octubre, 16 a 19 hrs.

Valor: $12.000

Lugar: Parque Cultural de Valparaíso, calle Cárcel 471, C° Cárcel.

Cupos Limitados

 

Contacto e información:

terapiaendanzaymovimiento@gmail.com

9 – 86178883               

terapiaendanzaymovimiento.com

 

 

Beneficios de la Danza Movimiento Terapia: Reintegrar, encarnar y enraizar

Danza Movimiento TerapiaEn mi trabajo como Danza/Movimiento Terapeuta, en mi vida cotidiana y mi experiencia como docente, surge la necesidad constante de reafirmar y clarificar mis prácticas y mis saberes, la pregunta, el por qué y cómo, que nutre, actualiza y mueve el quehacer; me conduce en esta ocasión a volver a inquirir sobre los beneficios de la Danza Movimiento Terapia. El presente artículo, en este sentido,  es resultado de mi propia búsqueda y la de quienes me han permitido guiar sus procesos, así como de la necesidad de definir cada vez el campo de acción de una disciplina como la Danza Movimiento Terapia.

La Danza Movimiento Terapia (DMT) es una disciplina psicoterapéutica, perteneciente a las terapias artístico creativas, reciente y en Chile poco conocida, se le suele confundir con métodos como la Biodanza o la Danzaterapia y se desconoce su carácter psicoterapéutico, sus fundamentos y su naturaleza. En este artículo voy a bosquejar tres líneas generales que dan lugar a los múltiples beneficios que trae consigo la DMT.

La danza ha tenido desde que existimos como comunidad y especie un valor terapéutico intrínseco. Danzábamos alrededor de fogatas y al son de tambores arcaicos, para expresar estados interiores, para curar enfermedades, para re-conectarse con la naturaleza y sus manifestaciones, para agradecer, pedir, celebrar, en fin, la danza era parte de la vida, una vida en movimiento y cambio constante.

Hoy danzamos y nos movemos interviniendo el espacio, en nuestro accionar cotidiano caminamos, subimos, bajamos, armamos coreografías, repetimos patrones de movimiento, saludamos, abrazamos, desde las marchas marciales, hasta los contoneos para poder bajar de un microbús, estamos en movimiento constante, sin embargo, muchas veces no somos conscientes de este movimiento, de su sentido o significado, de la manera en que nos acercamos a otros, de cómo nuestra postura nos devela, en suma, nos hemos vuelto mecánicos y torpes, sedentarios y poco conscientes de nuestro cuerpo y sus posibilidades.

Más aún estamos desconectados, no vinculamos nuestros sentimientos, emociones o percepciones con este accionar que nos caracteriza, tenemos una autoimagen fija y muchas veces desintegrada de nosotros, vivimos fragmentados y sumidos en espacios que no nos atrevemos a habitar; es más ni siquiera habitamos nuestro propio cuerpo y éste termina por convertirse en un instrumento desconocido y ajeno.

He aquí que surge la primera necesidad para avanzar hacia la salud psicofísica, y que la DMT contribuye a subsanar: La posibilidad de reintegrarnos.

Reintegrar: Dejando atrás la despersonalización y el sin sentidodanza Movimiento Terapia

Nuestra época se caracteriza, entre otros fenómenos, por la constante fragmentación de la realidad subjetiva, somos parte de una masa amorfa conducida por el consumo y el afán de productividad con sus múltiples expresiones, no queda lugar para el ser humano que movido por sus propios objetivos se desarrolle integralmente, en su lugar, estamos convertidos en seres automatizados que apuntan a metas básicas cortoplacistas y que desde la raíz son externas, obtener una carrera, tener un automóvil, estatus, empleo seguro y jubilación. La vida pasa frente a nuestros ojos y todo pareciera moverse hacia la muerte, entre esta y el nacimiento un estar sin ser y un hacer sin sentido.

En medio de este panorama general, el individuo pierde la posibilidad de darle significado a sus experiencias, de conectarse con sus emociones y sentimientos, sobre todo rehúye las crisis y busca el permanecer quieto, aislando los componentes de su vida, sin comprenderlos ni comprenderse, sin acercarse al otro, guardando una distancia y un silencio, a pesar de necesitar comunicar-se.

La Danza Movimiento Terapia, a través de la experiencia en movimiento, hace emerger el verdadero self, va más allá de este yo que está desintegrado, que se fragmenta y se separa para cumplir roles vacíos, hace que nos mostremos tal cual somos y desde ahí permite crear conciencia a partir de las experiencias corporales, desde donde surgen en el aquí y ahora, y preguntarse porqué se manifiestan de esa forma o porqué se repiten. De esta manera, la DMT nos permite reconocer y reconstruir la propia experiencia a través del movimiento creativo, y así poder generar el cambio, comprendiendo que somos capaces de participar y protagonizar nuestra propia vida creándola. Es así como  la DMT, como psicoterapia creativa, usa la danza y el movimiento para darle un sentido a nuestras vivencias, integrarlas y re-significarlas yendo más allá de los traumas, las pérdidas, el estrés, entre otros.

Este trabajo terapéutico nos permite salir de la fragmentación y la ruptura de nuestro self, encontrar nuevos apoyos, reconocer cuáles son los patrones de comportamiento que nos quitan bienestar y menguan la salud, a través de la emergencia del movimiento espontáneo y la comprensión de las metáforas y símbolos que transporta. Con la ayuda del terapeuta en movimiento, que nos espejea, acompaña y empatiza sin prejuicios; es posible reconocer la crisis y comprender que esta es necesaria para el crecimiento, experimentar la propia subjetividad, mientras el otro, el terapeuta, me acompaña, me encuentra, me contiene y entona o desentona con mis movimientos. La DMT permite así re-vincularse con la emocionalidad posibilitando su expresión más allá de las palabras y lo cognitivo, a partir de esta experiencia intersubjetiva, el cuerpo en acción se reconoce y recrea, comprende al hacer y cambia en el actuar.

Junto a lo anterior experimentamos otra necesidad, la de encarnar, volver a percibir la unión entre cuerpo y mente.

Encarnar: Volver a percibir la conexión mente-cuerpo

Como es sabido durante mucho tiempo se ha creído que somos una mente que maneja un cuerpo, que pensamos y luego existimos, se ha visto el cuerpo separado de la mente o subyugado a esta como un instrumento o un mero mecanismo.

Hoy sabemos, como ya lo sabían nuestros ancestros desde siempre, que no es necesario buscar la unión entre el cuerpo y la mente porque ambos funcionan como un todo, nunca han estado separados, son dos caras de un mismo fenómeno. La Terapia en Danza y Movimiento, tiene su base en esta última certeza, se erige sobre este principio y es así que propende a que seamos capaces de auto-observarnos y generar consciencia de que somos y tenemos un cuerpo, que debemos conocer y ampliar nuestros patrones de movimiento, para accionar y enfrentar de otras maneras nuestras vidas, desbloqueando o desanudando aspectos que no nos permitan fluir y respirar, reconectando así el ser con el hacer y permitiéndonos generar cambios psicológicos a partir de transformaciones físicas y viceversa.

En palabras de Diana Fischman “En un camino que pretende juntar lo separado, reintegrar la polaridad escindida, las danzaterapeutas intentan llenar de sentido los movimientos mecánicos del cuerpo concebido como máquina. Buscan reencontrarse con el cuerpo sensible, que conoce y recuerda. El cuerpo en movimiento. El cuerpo que danza su vida. La mente encarnada.” (Fischman, D.: 2005)

El reintegrarnos y volver a ser uno encontrando el sentido de nuestras experiencias, el encarnar y volver a reconocer la conexión intrínseca que hay ente nuestra mente cognitiva y nuestro cuerpo sensitivo y emocional, se completa cuando además somos capaces de enraizarnos, otro aporte beneficioso de la Danza Movimiento terapia.

Enraizar: Cómo vivir el “Grounding”  Grounding Danza Movimiento terapia

La imagen del árbol, la planta que lleva sus raíces hasta el centro de la tierra para nutrirse de ella, que toma fuerza y vitalidad para crecer en contra de la gravedad y moverse hacia el sol, es una de  las que da forma a la búsqueda humana de armonía y sintonía con uno mismo, su origen y su entorno.

Estar enraizado es dejar de ser arrastrado como una hoja seca por el viento, es tener voluntad, es decidir, es saber quién se es y cómo se crece, es tomar lo bueno, la savia de la vida y dejar ir a tierra aquello que no sirve.

La psicoterapia en Danza y Movimiento, posibilita, a través  de la exploración del cuerpo, su postura y su movimiento, conectarse con la tierra, percibir y activar los sentidos, re-conocer que podemos habitar el espacio e intervenirlo, accionar en él; “poner los pies en la tierra” y buscar el equilibrio o sobrellevar el desequilibrio.

La DMT posibilita conectarnos con nosotros mismos, centrarnos, buscar y percibir apoyos, caer y poder levantarse, así esta psicoterapia creativa nos da una guía para poder habitar un espacio seguro, y sentirnos resguardados al accionar, tener una base desde la cual despegar y un sustento.

Enraizar, es tener conexión conmigo, con el otro, con mi origen, y mi historia; es estar presente en el aquí y el ahora, habitar mi cuerpo.

 

He intentado de manera sucinta, bosquejar en líneas generales los beneficios que trae la DMT, como proceso psicoterapéutico que acompaña y sostiene, más allá de lo patológico, toda etapa de crisis y toda transformación o cambio. La Danza Movimiento Terapia posee un enfoque creativo que permite recomponer y reintegrar las polaridades y paradojas que son parte nuestra, hacernos autoconscientes, comprender la raíz de nuestras acciones y el porqué de nuestros patrones y cómo modificar desde el movimiento espontáneo aquello que merma nuestra salud y bienestar, reconectándonos con nuestras raíces, sintiéndonos cada vez más empoderados y seguros de nosotros mismos, sin dejarnos llevar por la corriente  de la vida rutinaria actual, ser cada vez más un todo orgánico, vivo y consciente. Es un camino largo y no lineal, pero nunca es tarde para empezarlo.

Si ha sido útil este artículo no dudes en difundirlo o comentarlo, la experiencia personal se nutre con el diálogo y sólo aprendemos con otros.

 

Referencias

Fischman, D. (2005). Danza Movimiento Terapia. “Encarnar, enraizar y empatizar: Construyendo los mundos en que vivimos”. Obtenido el 29 de mayo de 2012, en http://www.brecha.com.ar/danzamovimientoterapia.pdf

TALLER DE MOVIMIENTO CONSCIENTE

Taller de Danza Movimiento Terapia, Valparaíso

Taller de Danza Movimiento Terapia, Valparaíso

 

“El cuerpo, el inconsciente y sus símbolos”

Taller vivencial de Danza Movimiento Terapia

Cómo re-conectarnos con nuestro cuerpo permitiendo que emerja el inconsciente simbólico, haciendo así conscientes los mensajes que nos envía a través del movimiento, acción y postura corporal, señales que por diversos motivos no solemos percibir ni nos permitimos descifrar.

 

A partir de la danza y el movimiento espontáneo, aprenderemos a escuchar y hacer consciente cómo nuestro propio cuerpo acciona, se expresa y se interrelaciona, creativa y naturalmente, a interpretar-nos desde y en este juego expresivo, a re-descubrirnos corporalmente.

El taller se propone explorar imágenes, sensaciones y percepciones que surjan inconscientemente desde el movimiento, para luego comprenderlas y hacerlas conscientes en otros lenguajes plásticos y verbales. Siempre desde el enfoque de la Danza Movimiento Terapia, que garantiza un espacio de contención y confidencialidad.

Está dirigido a todo aquel que desee re-conectarse con su cuerpo, explorar nuevos lenguajes, moverse conscientemente, escuchar y descifrar los mensajes simbólicos de su inconsciente, y en este sentido mejorar su calidad de vida o afrontar de mejor manera y con nuevas herramientas los cambios y las transformaciones.

No requiere experiencia previa, ni hay edad límite.

 

Lunes de 19.30 a 21 hrs.

Inicio 3 de agosto, cuatro sesiones.

Valor: $20.000

Clases sueltas: $6.000 la sesión

Lugar: Parque Cultural de Valparaíso, calle Cárcel 471, C° Cárcel.

 

Contacto e información:

terapiaendanzaymovimiento@gmail.com

9 – 86178883   

https://www.facebook.com/lissysalinasdanzaterapeuta

 

Encuentro de Danza Movimiento Terapia

Encuentro de Danza Movimiento y Terapia: Cómo generar cambios desde el cuerpo y su movimiento.

Experiencias en movimiento y conversatorio con tres danzaterapeutas

Aporte voluntario consciente

4 de Julio 11 a 14 hrs.  Casa Arte

 

La Danza Movimiento Terapia (DMT), es una modalidad terapéutica perteneciente a las llamadas terapias artístico-creativas, nueva en Chile y desarrollándose cada vez más en diversos campos, contribuyendo así a que distintas poblaciones e individuos puedan llevar  a cabo procesos de cambio y transformación a partir del reconocimiento de su propio cuerpo y del potencial terapéutico que el movimiento creativo del mismo trae consigo.

La invitación es a encontrarnos a partir del cuerpo y su movimiento, para aproximarnos desde la experiencia y la vivencia personal a la comprensión de la Danza Movimiento Terapia, sus principios fundamentales y sus diversas metodologías.

No se requiere experiencia de ningún tipo, ni edad determinada, sólo la inquietud por conocer más acerca de esta modalidad terapéutica, ganas de respirar, moverse y abrirse a nuevas posibilidades de sanación psicofísica.

Dejamos a todxs invitadxs a este encuentro, a movernos y conversar en torno a la DMT. Afiche Encuentro Danza Mov y Terapia_Print

Danza Movimiento Terapia: Principios transversales

articulo dmtConstantemente varias personas me preguntan qué es la Danza Movimiento Terapia y qué la diferencia de sus parientes cercanos como la danzaterapia. Partiré diciendo que la Danza Movimiento Terapia (DMT) es una de las terapias creativas, así como la Musicoterapia o el Arte terapia; y como tal considera la creatividad como herramienta para generar cambios, crecimiento y transformación.

La DMT usa el movimiento y la danza como instrumentos que canalizan este poder creativo propio de todo ser humano, dentro de un marco psicoterapéutico que busca la integración y la salud psicofísica del individuo, pero a diferencia de otras modalidades se sustenta siempre en tres principios básicos.

1. La unidad de Cuerpo y Mente

Según este principio ancestral, somos y no sólo tenemos un cuerpo, éste vive y existe interconectado con aquello a lo que hemos llamado mente y que no se ubica en el cerebro, sino que da lugar a todo lo intangible que somos y que algunos llaman espíritu. Al estar interconectados cuerpo y mente, la Danza Movimiento Terapia postula que los cambios en el movimiento provocan cambios en el funcionamiento general del sujeto, así como el movimiento reflejará la personalidad y los estados emocionales internos de quien se mueve, de manera tal que la emocionalidad pueda expresarse corporalmente.

En suma, la separación de cuerpo y mente, esa destronada verdad cartesiana, ha dejado de tener sentido en función de los nuevos descubrimientos y enfoques que actualmente se tiene del ser humano y su naturaleza unitaria, de manera tal que la integración de estos dos aspectos antes dicotómicos, que ya nuestras culturas originarias veían como un todo, han hecho que al hablar de cuerpo estemos aludiendo a la totalidad del sujeto, a sus emociones, pensamientos y las relaciones que se dan entre estos y otros elementos, las cuales la DMT a través del movimiento busca entender y transformar.

2. El potencial terapéutico de un proceso creativo que se articula en base a la danza-movimiento

La danza y el movimiento corporal espontáneo, son expresiones creativas presentes desde tiempos inmemoriales; generaciones y generaciones de danzantes han forjado parte fundamental de la expresión creativa de los pueblos en los lugares más remotos y nos han legado un material que con el paso del tiempo se ha constituido en arte, llegando en la época contemporánea a manifestarse con todo su potencial, gracias a los aportes vanguardistas de bailarinas como Isadora Duncan o Mary Wigman y las nuevas concepciones de la danza alejadas de los modelos clásicos.

Sabemos que las artes son maneras en que el sujeto busca expresarse y así comprenderse, por medio de la creatividad que le permite dar forma a sus impulsos, anhelos, miedos, entre otros. De igual manera la danza como un arte es y ha sido una forma de relacionarse con la comunidad mediante el ritmo y la música y a su vez expresar estados emocionales internos, una búsqueda del sentido de sí mismo y del significado de estar con otros.

De este modo, la DMT, se constituye como una manera de acceder al mundo interior del individuo y a su vez a las relaciones que construye con los demás, a partir de su cuerpo, su postura, su respiración y sus tensiones y distensiones, para con ayuda de la danza, como forma artística, abrir una ventana para que emerja su creatividad a partir del movimiento del cuerpo en el espacio-tiempo, por medio de la improvisación (Chaiklin, 2008) que permite acceder al espacio simbólico de las imágenes y las narrativas creadoras de un sujeto que se mueve, gesticula y dibuja trayectorias, dando lugar a un material emocional-relacional que junto con el terapeuta interpretarán o conectarán con la realidad a través de la palabra o de otros medios, siempre que esto sea factible, generando así la posibilidad de autoconocimiento, y por ende, de transformación.

3. El marco esencial de la relación terapéutica

La Danza Movimiento Terapia, suscita descubrimiento y cambio, pero siempre enmarcados dentro de la relación entre terapeuta y paciente, dicho marco es un espacio simbólico extracotidiano en el que se establece esta relación que contiene y sustenta los procesos de transformación. En otras palabras, si no existe una relación terapéutica no es posible desarrollar los procesos de cambio, pues es en esa relación que el sujeto transforma la manera en la que se ha vinculado con los otros hasta entonces y cambia su propia forma de ver y enfrentar al mundo.

De esta manera, la DMT va a enfocarse en construir una relación terapéutica, en la que la comunicación y la comunión se establezcan por diversos canales, a saber, verbales, corporales, visuales e imaginativos, que permitan experimentar creativamente nuevas maneras de ser y estar con otros, donde la intersección y el encuentro intersubjetivo serán centrales. Lo anterior se hace muy importante a la hora de encarar trabajos terapéuticos con poblaciones diversas, que muchas veces no usan o no pueden utilizar el lenguaje verbal como expresión primordial, como es el caso de los niños y los adolescentes en el primer caso y el de los discapacitados intelectuales o psicóticos graves en el otro, así como también cuando las palabras no son suficientes para dar cuenta del mundo interno de un sujeto “normal”.

Los tres principios abordados sucintamente más arriba, son las bases sobre las que se sustenta la DMT, a ellos se agregan o engarzan herramientas y elementos propios que van configurando la naturaleza particular de esta psicoterapia creativa. Les invito a conocer mas acerca de estos elementos, a tomar el camino de regreso al cuerpo, re-conocerse y transformar-se desde la experiencia creativa-terapéutica que la Danza Movimiento ofrece. Si les ha sido útil esta información o la consideran relevante no duden en compartirla y contribuir de esta forma a difundir esta nueva modalidad terapeútica que como psicoterapeuta con tres años de formación recomiendo y trabajo desde Chile.

 

Nunca es tarde para emprender el camino de la auto-superación, está comprobado que sólo nos arrepentimos de aquello que no hemos hecho.

 

Referencias

 Chaiklin, S. (2008).  Hemos danzado desde que pusimos nuestros pies sobre la tierra. En H. Wengrower y S. Chaiklin (Comp.), La vida es Danza. El arte y la ciencia de la Danza Movimiento Terapia (pp. 27 – 37). Barcelona: Gedisa.